Gente bonita ♥.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Las pequeñas cosas

Pienso que soy una persona que es feliz con pequeñas cosas, y por ende una persona que es feliz con los detalles siempre será feliz, de corazón.

He aprendido

He estado invirtiendo un poco de mi tiempo en aprender algo que me ha costado mucho tiempo de mi vida, y es que por primera vez he logrado sentirme feliz por mí misma y por mis logros sin pensar más en el de al lado. Hoy por primera vez no he querido ocultar mi alegría porque otros no han podido lograr lo mismo, porque he entendido que el logro es equivalente al esfuerzo que cada uno pone de las cosas, porque para quien siempre desea el bien de corazón las cosas se le multiplican en cantidad y en felicidad. 

Creo que puede sonar quizás un poco egoísta pero como dicen por ahí, no es nada más que amor propio. 

He pasado casi mi vida entera tratando de acallar mis logros, virtudes, talentos, dones y ya no quiero más seguir ese camino, QUIERO GRITAR EN VOZ ALTA Y QUE RESUENE EN TODAS PARTES que por salud mental y amor por mí misma he decidido a nunca más callarme nada, nada que me haga bien, ni mucho menos que me haga mal, realmente me acerco a un nuevo rumbo de mi vida y no tengo palabras para explicarlo, sólo puedo decir que en estos momentos mi corazón es más grande que mi pecho y que no podría sentirme más dichosa, orgullosa y agradecida por tanto.


Gracias Dios y gracias a la vida

lunes, 20 de noviembre de 2017

Llorar

Quiero que deje de ser un estigma el llorar, quiero que la gente deje de sorprenderse por ver un par de ojos hinchados de tanto llorar, quiero que dejen de preguntar por qué lloran, quiero que dejen de ver como algo negativo el llorar. 
Por que simple hecho de llorar es algo liberador, algo que deja libre, algo que se desprende de ti a través de esas lágrimas, es purificación, es sacarse el peso de encima porque ya no quieres seguir cargando un peso muerto. Llorar y sufrir es sentir que hay cosas que debemos cambiar, es aceptar errores, arrepentimientos. 

Llorar es necesario, es vital, es imprescindible...

martes, 26 de septiembre de 2017

Un momento en la vida

Llega un momento en la vida (tarde o temprano) en el que sólo te importan las cosas que contribuyen en tu vida. Comienzas a tener más tiempo para hacer tus cosas y a disfrutar más de las cosas simples o bien te organizas para dejar ratitos de no hacer nada porque aprendiste a aceptar que necesitas un tiempo para ti mismo.
Te vuelves un poco más fuerte y quizás egoísta al dejar de preocuparte tanto por el otro, ya no te sientes culpable cuando no haces, dices o no sientes algo que querían escuchar o ver y dejas de jugar sus jueguitos, los que siempre jugabas por miedo a que se enojaran o no encajaras con ellos.
Te alejas de amistades que siempre supiste que eran tóxicas pero te daba miedo admitir que te hacían mal. 
Comienzas a sonreír mucho más, a apreciar las pequeñas cosas, a no tener miedo de soltar, de alejarse.
Agradeces el doble de lo que lo hacías antes, comprendes de corazón lo que es la gratitud.
No lamentas caídas, errores, pérdidas, malas decisiones, ni siquiera las discusiones porque aceptaste que todo sucede por una razón y que siempre después de eso viene algo bueno o mejor.
Comienzas viendo la vida con otros ojos, ves más amor que maldad en las personas y te duele el doble darte cuenta de que existen malas acciones y gente que se mueve por el odio (no amor), la envidia y los celos.
Te levantas del suelo con otra perspectiva de la vida, agradeces el haberte roto las rodillas porque le agarraste el gustito a aprender a porrazos.
Te prometes no hacer nada en vano y siempre en pro de tu amor propio.
Dejas de ponerle atención a ciertas cosas que antes te quitaban el sueño.
Comprendes que quien te quiera tener en su vida siempre hará cosas por mantenerte en ella.
Te das cuenta que agradecer y amar es más de lo que se muestra comunmente de la boca hacia afuera y que quien no te perdona el primer error no es alguien que te merece y quisieras tener en tu vida.
Comprendes el verdadero significado de "callarse las cosas para uno mismo, mientras funcionan" y las aprecias sólo para ti y las comentas sólo cuando algo en ti te dice que lo hagas.
Ya no te ofendes por cosas tan vanas como una mirada fea en la calle, una burla o insulto que "es en buena onda o con respeto" porque ya sabes quienes son los que te respetan y quienes sólo quieren ver dolor a su alrededor.
Valoras el triple a los que tienes a tu derecha, mientras que a los demás sólo les deseas lo mejor.
Retiras de tu vocabulario la palabra "odio" y si la ocupas nunca te refieres a como si tú lo sintieras.
Te sientes bien y liberado cuando alguien se va de tu vida.
Comienzas a querer a gente que nunca pensaste, por el simple hecho de que fuiste capaz de ver más allá de su apariencia física.
Pierdes el miedo a querer/amar y a sufrir porque entiendes que es parte de la vida.
Te atreves a aceptar y a admitir tus limitaciones porque quitaste de tu mentalidad la estúpida idea de ser perfecta/o y llena/o de expectativas superficiales.
Comienzas a cambiar tus lecturas, gustos de recreación y buscas netamente tu bienestar en cosas que van más allá de lo común y vano.
Ya no tienes miedo de mostrarte tal cual eres y tampoco tienes miedo de que no te acepten porque se aceptó la persona más importante de tu vida, TÚ  .